El título es triste, pero más triste es sentirse así. Mi esposa tiene un linfoma no hodkin y trato de apoyarla en todo lo que puedo, pero ella ve sólo cosas malas en todo lo que emprendo para que estemos mejor económicamente. Tengo 58 años y estoy sin trabajo, tengo enfermedad coronaria y problemas de depresión. Comencé capacitarme con algunos cursos de google para poder aspirar a un trabajo en remoto digno, pero continuamente recibo de mi esposa comentarios denigrantes sobre lo que hago. Claro, total ella me mantiene y mis ansias de progresar que se vayan al tacho. Me siento cada ves peor. Cuando ella se cure arbitraré los medios necesarios para acabar con mi sufrimiento. Dependiendo de que tan buena o mala persona yo haya Sido las alternativas son solo 2: o al cielo o al infierno. Ya una vez intenté quitarme la vida y fallé. Está vez voy a asegurarme de no dejar nada librado al azar..